Ante una filtración es tentador pedir 'lo mínimo necesario', pero a veces reparar sale más caro a medio plazo que rehacer. Estos son los 5 criterios que usan los profesionales para recomendar una opción u otra.
1. Edad de la cubierta
Teja cerámica bien puesta: 50-80 años. Pizarra natural: 80-120 años. Fibrocemento: 30-40 años. Panel sándwich: 25-40 años. Si tu cubierta supera el 80 % de su vida útil, reparar suele ser tirar dinero.
2. Extensión del daño
Menos del 15 % de superficie afectada → reparación puntual rentable. Más del 30 % → suele salir mejor retejar completo aprovechando andamio y mano de obra.
3. Estado de la estructura
Si las vigas o cerchas están sanas, reparar la piel de la cubierta es viable. Si hay pudrición de madera o cerchas cedidas, hay que abrir y actuar en estructura: ya no compensa reparar puntualmente.
4. Aislamiento y eficiencia energética
Cubiertas anteriores a 2007 (antes del CTE) suelen tener aislamiento insuficiente. Un retejado completo permite añadir 8-12 cm de aislamiento y reducir hasta un 30 % la factura de calefacción en Segovia.
5. Ayudas disponibles
Los programas de rehabilitación energética (Next Generation, Junta CyL) financian rehabilitaciones profundas, no reparaciones puntuales. Si hay ayuda vigente, el retejado completo puede acabar costando menos que reparar sin subvención.